Granada, una ciudad imprescindible

Hay ciudades en España que resultan absolutamente imprescindibles. Todos deberíamos de visitarlas alguna vez porque forman parte importante de la historia y cuentan con monumentos y lugares que merece mucho la pena conocer. Y una de estas ciudades es Granada.

Granada tiene tanto que ver que normalmente, se recomienda que quienes acuden a la ciudad se aloje en el centro, dejando el vehículo en un parking en Granada centro para disfrutar de la ciudad cuando no estén realizando excursiones. Pero para ver los lugares más emblemáticos y los alrededores, lo mejor es contratar excursiones que te recojan en el hotel o en un punto céntrico y te dejen de vuelta. Es la mejor forma de no tener que preocuparte por nada y de poder realizar las visitas sin estrés y sin estar pendiente de aparcar, de rutas ni de ninguna otra cosa que no sea disfrutar del recorrido.

Las visitas guiadas a la Alhambra son las más solicitadas y deben de contratarse con bastante antelación. Pero no es el único lugar que se puede ver en esta ciudad. Existen los llamados free-tours, que son rutas que se realizan por toda la ciudad y que no tienen un coste previo, sino que la persona puede pagar en función de si le ha gustado más o menos el trabajo del guía. Este tipo de rutas permiten conocer un poco la ciudad para luego poder explorarla por nuestra cuenta. Nos ofrecen una panorámica general que ayuda a orientarse y a no perder tiempo.

Granada fue una de las ciudades más importantes de al-Andalus y la capital del reino musulmán del mismo nombre. Este largo periodo histórico está muy presente en la ciudad y por eso se pueden realizar diferentes rutas para descubrir desde los lugares más famosos hasta los pequeños tesoros que están más ocultos a los ojos de la mayoría. Un buen ejemplo es el Palacio de los Olvidados, museo dedicado a la inquisición en el que se pueden conocer detalles de una época oscura, pero que despierta mucho interés.

Y para relajarse con una buena vista y olvidarse de las cosas incómodas la Fuente del Avellano, un espacio especialmente relajante y bonito. Buenas vistas se tienen también desde el Alcázar Genil, otro de los lugares que serían la estrella de cualquier otra ciudad, pero que, en un lugar como Granada, con tanto para ver, a menudo pasa un poco más desapercibido.